Furgón para mercancía en Medellín
El furgón es el vehículo cerrado: se usa cuando la carga no puede mojarse ni quedar a la vista. Producto terminado en caja, estibas, electrodomésticos, textil, archivo y repuestos van en furgón, y se carga por la puerta trasera. No es refrigerado, así que no sirve para perecederos con cadena de frío. Caben entre 4 y 8 estibas estándar según el vehículo, y el viaje se cotiza cerrado dentro del Valle de Aburrá.

Operando hoyCuándo la carga necesita ir cerrada
Hay tres razones para pedir furgón y ninguna tiene que ver con el tamaño. La primera es el agua: en el Valle de Aburrá llueve la mitad del año y un aguacero de veinte minutos arruina un despacho de cartón, textil o electrónica. La segunda es la vista: mercancía de valor visible en un vehículo abierto es una invitación en cada semáforo. La tercera es el polvo y el rayón, que en producto terminado se traduce en devolución.
Si la carga no tiene ninguno de esos problemas, el furgón puede ser el vehículo equivocado: material largo, andamio o tubería no entran por la puerta trasera y hay que subirlos por encima, que es lo que hace un camión de estacas. La pregunta útil al cotizar no es cuánto pesa, sino si lo que mueves puede mojarse o verse.
Estibas, cajas y lo que cabe adentro
En un furgón urbano caben entre 4 y 8 estibas estándar según el vehículo, apiladas o en un solo nivel dependiendo de si el producto soporta peso encima. Esa es la unidad útil para cotizar cuando el despacho ya viene paletizado: decir cuántas estibas hay y a qué altura llega cada una define el vehículo en un mensaje.
Cuando la carga viene suelta en cajas, la cuenta se hace por bultos o por cajas y por el espacio que ocupan, no por el peso. Cien cajas livianas de icopor llenan un furgón mucho antes que cien cajas de repuestos, y el precio lo determina el vehículo que se necesita. Con una foto del arrume se resuelve más rápido que con una lista.
Muelle, portería y horarios de descargue
En despachos entre empresas el trayecto suele ser la parte fácil. Lo que atrasa es la llegada: centros comerciales, edificios y bodegas grandes tienen ventanas de descargue, exigen anunciar el vehículo con anticipación o solo reciben en muelle con montacargas. Si el punto de entrega tiene alguna de esas condiciones, decirlo al cotizar cambia la hora a la que sale el vehículo.
Cuando no hay muelle, el descargue es manual y ahí es donde se necesita ayudante, que se cotiza en $60.000. Un furgón lleno de cajas descargado por una sola persona en un andén puede tomar más tiempo que el recorrido completo, y ese tiempo también es del vehículo.